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El  convenio  regulador,  es  una especie de contrato en virtud del cual se estipulan cuales son  los  derechos  y  obligaciones  de  cada  uno  de  los cónyuges una vez que se haya decretado el divorcio de mutuo acuerdo y habiendo sido el mismo homologado por el juez en virtud de sentencia de divorcio, ésta será firme y de obligado cumplimiento. Por lo tanto, el incumplimiento  del  convenio  regulador  tienes  sus  consecuencias  y  aquel  de   los  ex cónyuges   que  se  vea   perjudicado   puede  interponer  una  demanda ejecutiva  o  solicitar  una  modificación  de  medidas.

En  el  supuesto en que  el  incumplimiento sea de tipo pecuniario (pensión de alimentos,  cuota  de  la  hipoteca)  se  deberá  presentar  demanda ejecutiva ante el juzgado que dictó la sentencia de divorcio. En dicha demanda se expondrán  cuales  son  las  cantidades  reclamadas,  debiendo  justificar  las mismas  documentalmente.  De  dicha  demanda  se  da  traslado  a  la  parte contraria  y  si  no contesta  o  no  abona  las  cantidades  reclamadas  el  juez acordará  el  embargo  de  los  bienes  del  ex  cónyuge  deudor  (nómina,  cuentas, coche, vivienda, etc.).  En aquellos supuestos en que el juez considere  que  la  deuda  es  muy  evidente,  puede  éste  decretar,  incluso  antes  de  darle  traslado  a  la  otra parte,  el  embargo  de  bienes,  si  bien  esto no  es  lo   habitual  y  hay  que  seguir  todos  los  trámites  establecidos  por  la ley.  Lógicamente   y   dado  que  el  proceso  no  es  inmediato  se  irán  generando nuevas  cuotas, por lo que la demanda ejecutiva se puede ir ampliando por los impagos de los meses posteriores.

Esto  que  parece  tan  claro  aparentemente  no  es  así  para todos los Tribunales,  en  lo   que  respecta  al  pago  del  50%  de  la  cuota  de  la  hipoteca, que  igualmente  se  pacto  en  el  convenio  regulador,  ya  que algunos consideran  que  las  cuotas  impagadas  se  deberán  reclamar  a  través  de  la vía  del  derecho  de  repetición  y  no  en  un  proceso  de  ejecución  de   títulos judiciales,  es  decir,  primero  pagas  la  totalidad  y  posteriormente  reclamas tú  50%  que  indebidamente  habrás  tenido  que  pagar.

En  el  caso  que  el  incumplimiento  del  convenio  en  cuanto  al  régimen  de visitas  o  a  la  guarda  y  custodia,  en  el  supuesto  en  que  se  trate  por causas  ajenas  a  la  voluntad  del  cónyuge  incumplidor,  como  sería  el  caso de  cambio  de  domicilio  o  por  razones  de  horario  de  trabajo,  en  estos casos  debería solicitar una modificación de medidas, dado que las circunstancias  que  las  determinaron  han  cambiado.  Pero  para  el  supuesto en  que  se  trate  por  dejadez  o  por  no  querer  cumplir  con  su  obligación, en  este  caso  con  anterioridad  a  la  reforma  del  año  2.015  ya n os apartábamos  de  la  vía  civil  y   podíamos  acudir   a   la  penal  donde  se  tipifica  expresamente  el  incumplimiento  de  las  obligaciones  propias  de  la patria  potestad,  artículos  226  al  233  del  Código  Penal.  Pero  si  la  situación no  se  puede  encuadrar  en  los  supuestos  de  dichos  artículos,  comienza   un  auténtico  calvario  para  el  progenitor  custodio  al  despenalizarse  el   artículo  618  del  Código Penal,   por   lo  que  solo  queda  armarse   de   paciencia  e  iniciar  un  largo  proceso  acudiendo  solo  a  la  vía  civil.

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